Experiencias inolvidables

Lago Nakuru y Lago Naivasha: contrastantes aventuras animaladas de ayer y hoy

Panorámica del Lago Nakuru - Kenia

En algún momento de nuestro viaje por el este del continente africano, llegamos al contrastante país de Kenia. Atravesamos la frontera desde Uganda para desembarcar de lleno en el sur del país, una zona muy turística, la cual ostenta una buena cantidad de santuarios de vida salvaje únicos en el mundo. Apenas atravesamos el límbico espacio fronterizo, caímos en cuentas que todavía teníamos en la lista de cuentas pendientes, algunos encuentros cercanos del primer tipo con cierta fauna africana, ya que sólo habíamos realizado un pequeño safari en el país de Zambia, evento que más que saciar nuestras ansiedades, las exacerbó.

Así fue que luego de atravesar las ciudades de Kakamega y Kisumu, nos sumergimos en el corazón de Nakuru, ciudad base para la visita al Lake Nakuru National Park, un pequeño, pero muy renombrado parque natural, donde la atracción principal y evento estrella son las poblaciones de flamencos, pero donde también uno se puede encontrar cara a cara con animales como rinocerontes blancos y negros, búfalos, hienas, waterbucks, leones, chitas y leopardos. Como todo parque nacional que nos cruzamos en África, los costos de acceso son algo elevados, por lo cual tuvimos que meditar muchísimo antes de desembolsar los setenta y cinco dólares, para luego salir a la búsqueda de algún vehículo que nos guiara las vidas dentro del pequeño santuario.

viajeafrica
Viaje por África es un proyecto ideado y puesto en marcha por dos argentinos, Pablo Zapata (32) y Julián Árenzon (28) en octubre del 2009. El objetivo propuesto fue el de atravesar el continente africano de sur a norte, de manera totalmente independiente, en transporte público, a dedo, o como fuera, para intentar realizar registros audiovisuales que sirvieran de complemento y apoyo a los relatos de las impresiones y vivencias que iríamos obteniendo durante la travesía, para luego ser reflejadas en un blog que ayude a ampliar los conocimientos de este enigmático continente. Viaje por África es un viaje independiente, que intenta ayudar a quien lo necesite, a saltar al vacío y lanzarse a rutear… un estilo de vida y la firme convicción de lo que uno se proponga, se puede lograr. Estamos en Facebook y Twitter.

La experiencia animal

La comunidad - Lago Naivasha - Kenia

Monito - Lake Nakuru National Park - Kenia

Luego de que todo quedó resuelto, nos lanzamos a esta segunda experiencia animal… Lo primero que hay que decir es que los parques nacionales africanos rebosan belleza y mística. El contexto que rodea a este tipo de vida salvaje suele sobrepasar ampliamente las elucubraciones de las mentes más imaginativas. Son lugares que simplemente se pueden definir como maravillosos e insondables.

Luego, yendo un poquito más allá y focalizando en la experiencia propiamente dicha, también tenemos que decir que en nuestro caso, y como ya nos había ocurrido en nuestra primera incursión en tierras zambianas, también nos llevamos un pequeño sin sabor que creemos se basa en la ecuación de generalmente pagar una entrada cara, para que alguien conduzca tu destino y maneje de cierta forma los tiempos y las cosas que se consideran más importantes de admirar durante la travesía. Algo así como disfrutar a medias y tener que amoldarse a una especie de tour pre armado, que a nuestros ojos, le quita muchísimo de la emoción de estar entre vida salvaje. Desde luego que pudimos ver una gran cantidad de animales y en esos términos la experiencia resulta tan maravillosa que no tiene sentido intentar describirla.

Próximo destino: Nairobi

Abandonamos Nakuru entonces con esta cierta inquietud y con la sensación de que los safaris son lindos, pero carentes de emoción. Debido a esta conclusión, había quedado casi sentenciado que no volveríamos a ver la maravillosa vida salvaje africana, a menos que algo extraordinario se interpusiera en nuestro camino. Pusimos rumbo de esta manera hacia el último pueblo que íbamos a investigar antes de seguir nuestro camino hacia Nairobi, Naivasha. Llegamos al pueblo, nos lanzamos en busca de algunas aventuras en los alrededores y allí se interpuso el destino nuevamente, guiándonos y complaciendo una vez más nuestros absurdos deseos.

Nos encontrábamos caminando y haciendo dedo por algunas rutas a unos pocos kilómetros de Naivasha, cuando un señor que ofrecía alquiler de bicicletas, luego de cansarse de insistir para que utilicemos su servicio, se entregó a la charla franca y sincera sobre el tema de los parques nacionales. Le contamos nuestro mencionado punto de vista sobre los safaris y ahí vino el primer consejo que nos guió hasta un mucho más que esperado destino: “caminen un rato más por la ruta y luego pregunten, puede que tengan suerte de ver algunos animales al costado del camino más adelante…”. Nos despedimos, no le dimos demasiada relevancia y continuamos nuestra pequeña excursión.

Levantamos el dedo al viento nuevamente y lo que pasó fue que nos subió a su auto un muy jocoso y amable keniata que estaba trabajando por la zona. Le comentamos la charla que tuvimos con el señor de las bicicletas y en ese mismo momento esbozó una muy cómplice y prometedora sonrisa. En inglés traducido “Yo tengo que doblar aquí, pero desde donde los dejo no hagan más dedo y sólo caminen, se pueden llevar una sorpresa…”

La sorpresa que nos esperaba

Encuentro cercano del primer tipo - Lake Nakuru National Park - Kenia

Hiena - Lake Nakuru National Park - Kenia

Búfalo - Lake Nakuru National Park - Kenia

Con dos opiniones tan parecidas, más una sonrisa tan cómplice, decidimos hacer caso y seguir nuestra senda a pie. Caminamos unos veinte minutos y al costado nuestro empezó a aparecer el Lago Oleidon, pequeño mundo acuífero que subyace al costado del imponente Lago Naivasha. Lo llamativo no fue la belleza con que el mismo se abrió ante nuestros ojos, sino una llamativa cebra que apareció a curiosear a la ruta como diciendo “chicos… por acá…”. Nos refregamos los ojos, la cebra seguía ahí… decidimos seguirla…

Saltamos un alambrado, esquivamos unos troncos que intentaban esconder el sendero, y los deseos acumulados más muchas de nuestras insatisfacciones, se disiparon de una vez y para siempre, luego de que una de las experiencias africanas más memorables y hermosas, abriera su telón de bienvenida. El campo abierto apareció ante nuestros ojos luego de esquivar las últimas ramas de algunos árboles encubridores, para que una cierta cantidad de antílopes, monos y warthogs, hicieran su aparición en escena. Un mundo animal inmutable desfilaba ante nuestros ojos moviéndose de un arbusto a otro, de la maleza al lago, saltando entre lianas, observándonos invadir su medio ambiente. Fueron segundos que pasaron en cámara lenta para las tres personas que parecían haberse ganado la lotería de las sonrisas que descolgaban.

Pablito caminando por los alrededores del Lago Naivasha - Kenia

Hipopótamos - Lago Naivasha - Kenia

Empezamos a caminar por los alrededores de aquel lago, que por un día, fue solamente nuestro. Sin guías que nos distorsionen la mirada y con cierto miedo a no saber que animales podíamos encontrar, enarbolamos la bandera de “el que no arriesga no gana” y nos entregamos al destino que sea, para pasar las horas más maravillosas de nuestras vidas en lo que a naturaleza y animalitos se refiere. Aparecieron enfrente nuestro, jirafas, hipopótamos, cebras, waterbucks, ñus, monos, wart hogs, impalas, y un sinfín de aves que se perdían y refinaban el furioso mar rosado con que los flamencos ilusionan el paisaje.

Con un agradecimiento infinito en el corazón, nos vimos contemplando una linda parte del mundo salvaje africano sin pagar entradas, sin turismo, sin vehículos 4×4, sin personas que decidan cuanto tiempo puedo observar a la jirafa o cuanto un mono… y desde todo punto de vista fue una experiencia absolutamente increíble e irrepetible. Por suerte no había ningún tipo de felinos, por lo cual también podemos agregar que en cierta forma la suerte estuvo de nuestro lado. A último momento entonces, justo antes de la bajada de persiana a la vida animal en África, se infiltró una de esas luces que todo lo tiñen y embellecen… Hoy, luego de estas dos contrastantes aventuras animaladas, podemos decir que hacer un safari es una experiencia enriquecedora, pero encontrar todo este mundo para uno solo y poder disfrutarlo como uno quiera y por el tiempo que quiera, es una experiencia absolutamente irreemplazable. Muchas gracias por leer y hasta la próxima.

Jirafas curiosas - Lago Naivasha - Kenia

La comunidad - Lago Naivasha - Kenia

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Comentarios

  1. Comentario by dvd - julio 18, 2012 05:38 pm

    muy bueno el monito!!! increíble lago.

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  2. Comentario by nora gonzalez - julio 18, 2012 09:17 pm

    Qué afortunados, chicos! Hermosa la descripcion de la experiencia.

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  3. Comentario by Marcela Colace - julio 22, 2012 02:12 am

    Las fotos son increíbles. Qué bueno estar ahí!!!

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  4. Comentario by El Festival de arte más grande África - agosto 05, 2012 10:02 am

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