Experiencias míticas

Grand Theft Auto: quince años de polémica, caos y destrucción

Niko Bellic en Grand Theft Auto IV

Desde que hace 15 años se publicase el primer Grand Theft Auto su nombre ha sido sinónimo de polémica y controversia pero también de una forma adulta de entender el videojuego que ha obligado a la industria y a los consumidores a cambiar el modo de ver este tipo de entretenimiento. Sí, es dificil negar que la violencia o el hecho de situar al jugador al otro lado de la ley han sido buenas bazas de cara a publicitar los títulos de la saga pero no es menos cierto que los juegos han destacado siempre por una enorme calidad, por su capacidad de definir nuevos géneros como el sandbox, y por su atrevimiento a la hora de entender el videojuego como una ficción comparable a la que presentan otros medios como el cine, el cómic o la TV.

Esto último es algo cada vez más asumido por todos pero cuando en 1997 DMA Design publicó el primer GTA fueron pocos los que quisieron entenderlo así. Incluso dentro de la propia industria del videojuego. Las ventas, en cambio, parecían indicar que existía un público que después de años jugando a Marios y Sonics buscaban títulos más gamberros y más acordes a su edad. A su vez, el mundo del videojuego alcanzaba también la madurez, y con ella, la necesidad de encontrar nuevos géneros y temáticas. Grand Theft Auto es una de las piezas clave para entender la transformación de esta industria y una de las sagas de videojuegos más importantes de este siglo. Pero sobre todo, un videojuego tremendamente divertido y no apto para mojigatos. Repasemos, pues, estos 15 años de Grand Theft Auto.

Los orígenes: Grand Theft Auto I y II

Grand Theft Auto I

Grand Theft Auto nunca fue un gran proyecto de una gran compañía americana destinado a revolucionar el panorama del videojuego como podrían imaginar algunos. Sino más bien un pequeño juego desarrollado por DMA Design, un estudio de programación afincado en Escocia que ya había saboreado las mieles del éxito a principios de los 90 con un sleeper como Lemmings.

A priori, y visto superficialmente, Grand Theft Auto no era más que un juego de cochecitos presentado desde una perspectiva cenital que no ocultaba un apartado gráfico francamente desfasado en una época, segunda mitad de los 90, donde las 3D habían revolucionado el desarrollo de videojuegos. Sin embargo, bajo su tosco aspecto, ocultaba una aventura donde los jugadores gozaban de la libertad de moverse hasta en tres ciudades (Liberty City, Vice City y San Andreas, de las que hablaremos luego) sembrando el caos y situándose en el otro lado de la ley; había llegado el momento de ser el delincuente.

Publicado en PC en 1997, el objetivo era esencialmente el de sumar puntos realizando misiones, pero indudablemente uno de los grandes atractivos del título (y el más polémico) era la posibilidad de moverse en libertad por la ciudad atropellando peatones, provocando accidentes y robando coches. Libertad y amoralidad se cogían de la mano para comenzar a definir un nuevo género… y para disgusto de padres y educadores.


Al rotundo éxito comercial del título le seguirían las conversiones para Playstation y Game Boy Color, así como dos expansiones, hoy día bastante olvidadas, conocidas como Grand Theft Auto: London, 1969 y London, 1961, que trasladarían la acción a Londres y que se publicarían en 1999. En ese mismo año llega también la secuela, Gran Theft Auto II, que pese a cierta mejora gráfica y algunas pequeñas novedades no logra colmar las expectativas creadas.

La acción en esta ocasión se desarrolla en una ciudad futurista denominada Anywhere City (si algo nunca le ha faltado a la saga es sentido del humor) y la protagoniza un tal Claude Speed (otro tanto de lo mismo), y entre otras novedades destaca la posibilidad de trabajar para distintas bandas enfrentadas entre sí, lo que supone ganarse la confianza o la desconfianza de éstas dependiendo de para quién decidas, ejem, delinquir. El juego goza de buenas críticas, pero las ventas se sitúan por debajo de lo esperado y su aspecto se aleja cada vez más de lo que el jugador medio espera de las tarjetas gráficas de sus PC’s o consolas de nueva generación. Grand Theft Auto podría haber terminado aquí, pero en realidad, DMA Design sólo acababa de poner la primera piedra.

Nace el sandbox: Gran Theft Auto III, Vice City y San Andreas

Grand Theft Auto III

En 2001, DMA Design (a partir de ahora, Rockstar North, seguramente el equipo de desarrollo más importante de Rockstar Games) publica Grand Theft Auto III, el título destinado a revolucionar la saga y, si no crear un género, sí definirlo como tal. GTA pega el salto a las 3D y sitúa al protagonista en la ya conocida Liberty City (la NY del mundo GTA). Ahora el jugador se encuentra ante una ciudad perfectamente recreada en 3D en la que puede moverse a su libre albedrío, robar vehículos, sintonizar su emisora de radio favorita y sembrar el caos a su gusto. Todo un sueño para cualquier jugador que obliga al periodismo especializado a definir y denominar el nuevo subgénero como sandbox, o caja de arena de gato. Un término a priori ridículo pero que recoge las características de este tipo de juegos: libertad (más o menos) ilimitada dentro de los límites invisibles de la ciudad o región. Otros, como ya sucedió con los juegos “tipo Doom”, preferirán hablar de juegos “tipo GTA”.

Lo cierto es que con Grand Theft Auto III la saga no sólo pega un salto abismal en cuanto a aspecto gráfico y dimensiones, sino que además profundiza en el aspecto narrativo con una historia más elaborada plagada de giros y personajes secundarios, y tira la casa por la ventana a la hora de contratar a actores hollywoodienses para poner las voces o adquirir los derechos de un buen puñado de temas musicales para potenciar la banda sonora. Aspectos todos estos que ganarán peso con cada nueva entrega y, de hecho, habrá otras dos entregas, aún mejores, antes de colocar el IV tras el título.

Así que sólo un año después, y publicado para PC, Playstation y Xbox (la santísima trinidad de aquella generación) llega Grand Theft Auto: Vice City, quizás el favorito de quien aquí escribe. En esta ocasión volvemos a Vice City, una Miami ochentera muy inspirada en la famosa Miami Vice de Don Johnson y Michael Mann y un protagonista, Tommy Vercetti que guarda algunos paralelismos con el Tony Montana de Scarface. Ahora encontraremos la posibilidad de comprar propiedades, ropa y, sobre todo, de conducir y manejar un sinfín de vehículos como motos, botes o helicópteros que dejan a la altura del betún todo lo visto antes en este aspecto. Pero si por algo recordamos esta entrega sus más entregados fans es por ese ambiente hortera y playero, esos tonos pastel y aquella banda sonora plagada de éxitos ochenteros que incluía la inolvidable Radio Espantoso y una selección de estupendos temas latinos como la indescriptible “La vida es una lenteja”.


Nos falta Grand Theft Auto: San Andreas, que se publica en 2004 y cuya mayor novedad es recoger todo lo anterior y hacerlo aún más grande y descomunal. Para hacernos una idea; San Andreas no es Los Ángeles, como cabría esperar, sino un estado formado por las ciudades de Los Santos (LA), San Fierro (San Francisco) y Las Venturas (Las Vegas, que a los de Rockstar lo de recrear California se les hacía poco). En cuanto a la trama, nos trasladamos a los años 90 del gangsta rap y las bandas urbanas y contamos con protagonista negro: Carl Johnson. Pero si por algo es famoso este juego aparte de sus titánicas dimensiones y sus abultadas ventas (12 millones de unidades sólo en PS2) es por el mod Hot Coffee, básicamente un mini-juego donde el protagonista podía practicar sexo con alguna de sus muchas novias y que Rockstar finalmente decidió ocultar… hasta que un modder holandés descubrió su existencia y el modo de desbloquearlo. La polémica, claro, estaba servida. Especialmente en norteamérica, donde al parecer empezaban a habituarse al atropello indiscriminado de peatones pero donde no podían tolerar una, en el fondo ingenua, escenita de sexo en un videojuego. Mejor corramos un tupido velo sobre las estúpidas demandas y juicios posteriores.

Por último, simplemente mencionar la existencia de otras dos entregas para la PSP de Sony conocidas como Liberty City Stories y Vice City Stories que no son simples conversiones de los títulos ya citados, e incluso una para Game Boy Advance conocida como GTA: Advance que retoma las perspectiva cenital de los GTA primigenios.

Grand Theft Auto IV. ¿El videojuego más esperado de todos los tiempos?

Grand Theft Auto IV

Al contrario de lo que ocurrió con las tres primeras entregas, la cuarta se haría de rogar y no llegaría hasta 2008, lo que supondría su estreno en las consolas de nueva generación (PS3 y Xbox 360) que ya habían tenido tiempo de asentarse en el mercado. Ni que decir tiene que la expectación era máxima y que pocas veces se ha esperado tanto un videojuego como esta secuela que lo tenía todo para triunfar, pero que difícilmente podría revolucionar la saga de la forma en que lo hizo la tercera parte seis años antes.

En cuanto al enfoque del título, Rockstar North tenía dos opciones: o bien seguir desarrollando y profundizando las tramas (y por tanto las misiones principales) o bien optar por lo que algunos de por aquí definen como “pandilocura”, es decir, en la posibilidad de hacer el cafre y facilitar al jugador el convertir la ciudad ficticia es un despiporre absoluto. Finalmente el camino tomado sería el primero, y Rockstar dejaría que fuesen otros alumnos aventajados (Saint’s Row o Just Cause, por ejemplo) quienes explorasen la posibilidad de sembrar el caos y la destrucción.

Pero no nos engañemos, Grand Theft Auto IV seguiría siendo un juego divertidísimo, no carente de humor, y repleto de momentos en los que hacer el asno. En esta ocasión volveríamos a una Liberty City que dejaba de inspirarse en NY para reproducirla con gran fidelidad gracias a la potencia gráfica de las nuevas máquinas, que permitían la generación de un entorno mucho más sólido y estable y, desde luego, mucho más vistoso. En cuanto a la trama, esta vez la protagonizaría el muy carismático Niko Bellic, un inmigrante de la Europa del Este con el que Rockstar exploraría el lado más oscuro del sueño americano. Vamos, la clásica historia de delincuente a la fuerza enfundado en chandal de mercadillo. Ehm, ¿he dicho clásica?


¿Y qué otras novedad aportaba esta cuarta entrega? Pues ciertamente muchas menos de las esperadas, y de hecho incluso se reducían las dimensiones y la variedad de vehículos respecto a San Andreas. Rockstar prefirió más bien depurar y pulir mecánicas, mejorando su faceta como shooter (en esta ocasión habría incluso multijugador) y como juego de conducción. Además, profundizaría notablemente su aspecto narrativo, introduciendo una extensa galería de secundarios (inolvidable el primo Roman) y misiones y momentos de clara inspiración cinematográfica. Ahí está aquel robo a un banco con tiroteo posterior a lo Heat, o las misiones en Alderney, una Nueva Jersey muy inspirada en la de Los Soprano, con sus pequeñas mansiones mafiosas y club de strip-tease.

No se puede negar que el juego supuso una pequeña decepción para aquellos que esperaban una entrega más rompedora y novedosa pero aun así estábamos ante un juego sobresaliente, donde todo funcionaba mejor que nunca y que fue recibido con los brazos abiertos tanto por crítica como público. En esta ocasión, eso sí, no habría regresos a Vice City o San Andreas. Rockstar optaría por el lanzamiento de dos DLC’s que protagonizarían personajes secundarios de la historia principal y que posteriormente se publicarían juntos como un juego independiente. Estamos hablando de The Lost and Damned y del muy celebrado The Ballad of Gay Tony, este último sí que sí, un despiporre desde el mismo título que muchos disfrutaron incluso más que el juego original. Aunque para entrega curiosa, la de Nintendo DS (que posteriormente aparecería también en PSP), conocida como GTA: Chinatown Wars y que recuperaría la perspectiva aérea de las primeras entregas pero con un motor gráfico mucho más notable y acorde a los tiempos. Y un juegazo en toda regla que suele encabezar las listas de mejores juegos de la portátil de Nintendo.

El futuro: Grand Theft Auto V


El año que viene llegará la quinta entrega de la saga y, pese a lo que pensaban algunos, no habrá salto generacional y serán PS3 y Xbox 360 las beneficiadas de esta reaparición. Hasta mayo de 2013 no conoceremos de primera mano todos los detalles del título pero sí sabemos que volveremos a San Andreas, que en esta ocasión habrá hasta tres protagonistas y que aumentará notablemente el número de vehículos a utilizar. Además, y visto el trabajo realizado por Rockstar North en el exquisito Red Dead Redemption, cabe esperar un apartado gráfico de quitar el hipo y unas mecánicas aún más pulidas. Muchos motivos, en fin, para salivar y esperar impacientes la nueva entrega de una saga que promete seguir generando polémica, pero sobre todo grandes juegos, en los próximos años.

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Comentarios

  1. Comentario by Matías - noviembre 24, 2012 06:54 pm

    Tenía nueve años y estaba muy viciado al GTA original. Desde entonces he jugado a todos (en PC) y me acabo de hacer con una PS3 únicamente para poder jugar al GTA V en cuanto salga.

    Gracias por el post!

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  2. Comentario by Natxo Sobrado - noviembre 26, 2012 01:18 pm

    Yo siempre jugué en formato PC pero un día ya me pasé a la consola con ganas de probar cómo se jugaba al máximo en la Xbox. Fue con el GTA IV, el monitor de 24″ se me quedó pequeño para tal juego, qué vicio. Ahora juego a sus dos expansiones en una televisión de 42″, creo, y es una experiencia completamente distinta. El mejor juego de la historia.

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  3. Comentario by Carlos Domínguez - noviembre 26, 2012 02:43 pm

    Yo que nunca fui de consolas… estoy pensando muy seriamente hacerme con una XBOX 360 sólo por disfrutar de los últimos GTA en condiciones…

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  4. Comentario by Burymagnets - noviembre 27, 2012 01:13 pm

    Muy buen artículo. Una puntualización, sandbox significa arenero, no sólo el del gato sino también el que los niños pequeños tienen en parques y guarderías. Supongo que la analogía viene de la libertad de juego que tienen los críos en su cajón de arena, libres de jugar a mil cosas bajo unos límites claramente marcados

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  8. Comentario by Las novias del GTA, las únicas que te aguantan mientras juegas - septiembre 17, 2013 01:00 pm

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