La nostalgia del cowboy en una competición
Los tiempos del Viejo Oeste pasaron por suerte hace ya décadas, poniendo fin a una expansión de la frontera estadounidense hacia 1910, al mismo tiempo los cowboys con su mito agrandado por la cultura popular y sobre todo por el mundo del cine irían colgando las botas paulatinamente hasta llegar a hoy en día. La nostalgia, inventada en muchos casos, acaba derivando en competiciones como el Extreme Cowboy Race donde algunos hombres vuelven a demostrar sus habilidades con los caballos.
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La nostalgia de los cowboys
Todo atisbo de recuerdo y de historia es incrementado por mil en la cultura estadounidense de corta tradición. Los cowboys no podían ser menos. En la Extreme Cowboy Association nos encontramos con una buena entrega para los apasionados de la doma del caballo unido, con pequeños detalles (supuestamente) recordando al Viejo Oeste y con competiciones anuales cuyos ganadores acaban convirtiéndose en destacados personajes como Craig Cameron, conocido como “The Cowboy’s Clinician”, es el creador de dicha prueba en 2005 en Texas, región en la que los ranchos de ganadería tuvieron un importante auge durante el siglo XIX.
Un Viejo Oeste domesticado
Quienes podamos estar más acostumbrados a ver la Doma Clásica o la Doma Vaquera, como los caballos andaluces de la Real Escuela de Arte Ecuestre de Jerez de la Frontera, el Extreme Cowboy Race puede ser un poco show de una tarde de verano en la que se busca más el fresco del recinto que el espectáculo como tal.
En este concurso los cowboys compiten durante varios minutos haciendo sus trucos con los caballos en los que prima más la velocidad y las paradas en seco o algún movimiento alrededor de los obstáculos que otras habilidades. También demuestran algún que otro detalle con el rifle y el lazo.
Al final estamos hablando de recordar el dominio de los cowboys sobre supuestos caballos bravos que domaban para convertirlo en un tranquilo corderito. Por mi parte prefiero quedarme con los buenos westerns en el cine.
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