Experiencias míticas

Ferguson, una carrera mítica a través de sus futbolistas

Alex Ferguson deja de entrenar al Manchester United. Abandona el fútbol. Se jubila. La mayoría de los que lean estas líneas no habrán conocido otro ocupante en el banquillo mancuniano. Algunos ni siquiera habrían nacido cuando el escocés aterrizó en Mánchester en 1986. Se va a hacer rarísimo ver los partidos del United el año que viene sin su presencia en la banda, sin ese rostro entre adusto y socarrón, con la mandíbula permanentemente en movimiento, mascando chicle compulsivamente, dando indicaciones (las justas) a los hombres de rojo y protestando al árbitro. Han sido 27 años en el United y casi 40 como entrenador. Muchas temporadas, muchos partidos, muchos títulos. Como muchos han sido los jugadores que han pasado por sus manos y han forjado una extraordinaria carrera.

Gordon Strachan (1976-1984, 1986-1988)

Aunque pueda parecerlo, Ferguson no nació en el banquillo del United como brotaban los lugareños en los campos de Amanece que no es poco. Ni siquiera su andadura como entrenador empezó en Manchester, sino en el modesto East Stirlingshire escocés, en 1974. De allí pasó al St. Mirren y después al Aberdeen, un club siempre a la sombra de los dos grandes equipos de Glasgow en Escocia. La estrella de ese equipo era entonces Gordon Strachan, actual seleccionador escocés.

Con Fergie en el banco y Strachan en el centro del campo, el Aberdeen logró tres ligas escocesas (antes solamente había ganado una y desde entonces ninguna) y logró el mayor éxito del club, la Recopa de 1983, conseguida al derrotar en la final al Real Madrid de Stielike, Juanito y Santillana.

En 1984, Strachan firmó un precontrato por el Colonia a espaldas de Ferguson, lo que encolerizó a éste. Finalmente, el jugador terminó fichando por el Manchester United ese verano. La mala suerte para Strachan hizo que Ferguson siguiera el mismo camino en 1986. La relación entre ellos no llegó a normalizarse nunca y el futbolista dejó el United para unirse al Leeds un par de años más tarde.

Paul McGrath (1986-1989)

Pero no fue Strachan el único jugador con el que Ferguson tuvo problemas en sus primeros años en Mánchester. El entrenador escocés firmó por el United en noviembre de 1986, para sustituir a Ron Atkinson. Allí se encontró a un equipo hundido en el fondo de la tabla, deprimido y semialcoholizado. La primera tarea del nuevo entrenador fue cambiar la cultura, un tanto disipada y no muy profesional, del vestuario mancuniano y para ello se tuvo que enfrentar a algunos jugadores, sobre todo a Paul McGrath. El central irlandés, básico en la zaga del United durante los primeros ochenta, perdió protagonismo con la llegada del técnico escocés, en parte por la tensión entre ambos, en parte por los recurrentes problemas físicos que padeció. En 1989 salió con destino al Aston Villa.

Mark Hughes (1988-1995)

Con Ferguson al mando, el equipo fue poco a poco regresando a la élite del fútbol inglés y la ilusión volvió a una afición nostálgica de los tiempos de gloria de Matt Busby. En 1988 regresó Mark Hughes, tras un par de años de exilio voluntario entre Barcelona y Múnich, para convertirse en el líder de esos años de crecimiento. En 1990 el United ganaba la FA Cup (una victoria que se dice salvó el pellejo a Fergie) y al año siguiente continuaba la línea ascendente con la Recopa. Se estaba gestando el gran United de los noventa, pero faltaba la guinda.

Éric Cantona (1992/1997)

Y en 1993 llegó el gran Cantona. El francés era el jugador que necesitaba el United para dar el paso definitivo. Genial, carismático y polémico, Cantona se convirtió en el George Best de finales de siglo. En cinco temporadas de ensueño ganó cuatro Premiers y dos FA Cups, antes de retirarse prematuramente con tan solo 30 años, dejando un recuerdo imborrable en un Old Trafford que todavía corea su nombre.

David Beckham (1992/2003)

Retirado Cantona, no existía una figura con su personalidad que recogiera el testigo, pero sí un grupo compacto de canteranos que se había venido asentando en el primer equipo durante los últimos años. Conocidos como los Fergie’s Fledglings, Paul Scholes, Nicky Butt, Ryan Giggs, David Beckham y los hermanos Neville formaron el núcleo de aquel equipo de finales de los noventa que tan bien complementaba el rocoso Roy Keane. Beckham, con su pie prodigioso, fue el jugador más carismático (no necesariamente el mejor) de aquella camada que situó definitivamente al Manchester en la élite europea y le devolvió la Copa de Europa que solamente había ganado en 1968, con Matt Busby en el campo y George Best, Denis Law y Bobby Charlton en el césped.

Beckham abandonó el club mancuniano en 2003 en busca de nuevas aventuras, con Madrid como primera escala y París, de momento, como última.

Cristiano Ronaldo (2003-2009)

Un rasgo importante, y quizás no excesivamente señalado, de Ferguson es su gusto por descubrir perlas no muy conocidas para terminar de pulirlas. En estos años, el Manchester ha tirado de cantera y fichado estrellas a golpe de talonario, pero también ha sabido rastrear el mercado y hacerse con los servicios de futuras promesas, como Nani, Chicharito, Anderson o Macheda. O como Cristiano Ronaldo, al que Ferguson fichó en 2003 con tan solo 18 años, después de un amistoso de pretemporada contra el Sporting de Lisboa. Sir Alex mimó y cuidó al portugués hasta convertirlo en la estrella de un equipo que ganó, resbalón de Terry mediante, la Champions de 2008, segunda de Ferguson y tercera en la historia del United. Como pasó con Beckham antes, los caminos se bifurcaron poco después, al aceptar Cristiano la oferta del Real Madrid.

Wayne Rooney (2004-2013)

En 2004 el United fichó al jugador sensación de la Premier, un joven pelirrojo de cuerpo compacto y pinta de tipo rudo que marcaba goles en el Everton. Con sus altibajos, Rooney ha sido la constante del United durante la última década, mientras otras figuras (Van Nistelrooy, Ronaldo, Tévez) iban y venían. El de Liverpool ha sido una pieza imprescindible para Ferguson, que se ha valido de su polivalencia en numerosas ocasiones. Con él, el United ganó cinco ligas y jugó tres finales de Champions.

Robie Van Persie (2012-2013)

El último crack llegado a Old Trafford. Amamantado en los pechos de Wenger, Robie Van Persie terminó echando las muelas del juicio este año con Sir Alex. El holandés ha sido la estrella del último United, campeón de la Premier League con varias jornadas de adelanto. Su camino apenas se ha rozado con el de Fergie, pero lo suficiente como para hacer historia juntos.

Ryan Giggs (1990-2013)

Como vemos, Ferguson ha dirigido a muchas grandes estrellas, pero si hay una trayectoria que ha transcurrido paralela a la del entrenador escocés, esa es sin duda la de Ryan Giggs. El galés debutó en 1990 y ha vivido junto a Ferguson más de dos décadas de alegrías y tristezas: las 13 Premiers, las dos Champions, las finales perdidas ante el Barcelona. Aunque parece que el centrocampista galés va a continuar una temporada más, hay quien especula con un improbable tándem de Giggs junto al también incombustible Paul Scholes para sustituir a Ferguson en el banquillo mancuniano. Suena a opción remota, pero hay que reconocer que sería una buena forma de convertir tres dolorosos puntos finales en un bonito punto y seguido.

En 1001 Experiencias | Muerte en el banquillo del Bernabéu
En 1001 Experiencias | La resaca madridista

Comentarios

  1. Comentario by Pepete - mayo 10, 2013 05:12 pm

    Lo más gracioso es la historia con Van Persie. De ser criado por el ‘máximo rival’ a caer en manos de Ferguson. Eso debe doler.

    Responder  
  2. Comentario by Real Madrid-Atlético: más de un siglo de rivalidad - mayo 13, 2013 05:52 pm

    [...] colchonero.com Fuentes | Historia del Club Atlético de Madrid En 1001 experiencias | Ferguson, una carrera mítica a través de sus futbolistas En 1001 experiencias | Real Madrid-Barcelona: el nacimiento de una [...]

    Responder