El cuento chino de los smartphones: no es oro todo lo que reluce
Los smartphones crecen como setas. Todo el mundo quiere hacer un móvil y es que, muchas veces, sólo basta con embuchar todos los componentes bajo una carcasa y meterle Android. Así de fácil y claro, los chinos (maestros de las copias) no podían dejar de aprovechar la oportunidad y empezar a sacar teléfonos como copias de figuritas de plástico en los noventa. ¿Os acordáis de esa época, no? Plástico malo pintado con tintas con las que podías colocarte con sólo olerlo…
Bien, esto se mantiene con los móviles. Ves las especificaciones de algunas marcas “nisu” y piensas: pues oye, no tiene nada que envidiarle a un iPhone o un Samsung Galaxy. Además no son caros por lo que, oye, te animas a pedir uno para el pesado de tu cuñado que no para de preguntarte por que móvil se compra. No tienes nada que perder y además así deja de darte la chapa.

















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